Una cámara a bordo de un avión
El aeromodelismo fue el origen de mi relación con la imagen aérea. Quería instalar cámaras en aviones radiocontrolados y descubrir perspectivas que entonces estaban reservadas a sistemas aeronáuticos mucho más costosos. La cámara abría otra forma de mirar un vuelo y de mostrar el paisaje.
Durante mi etapa de trabajo para Vodafone aproveché teléfonos móviles desechados para experimentar con sus cámaras e investigar cómo integrarlas en aeronaves radiocontroladas. Cada montaje obligaba a estudiar la alimentación eléctrica, el peso, el centro de gravedad, la estabilidad y la transmisión de las imágenes.
Los sistemas se construían y modificaban prácticamente desde cero. El resultado dependía de conseguir que todos los elementos funcionaran juntos y de comprobarlos sobre el terreno. Aquellos experimentos, nacidos de una afición, acabarían abriendo el camino profesional de Aeroview.es.
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